El mexicano, no conoce México.

bebidas artesanales

Si vas al extranjero, ¿has pensado que llevarías de México para compartir con tus conocidos en ese país? Llevarías un paquete de tortillas de Harina de “Tía Rosa”, unas latas de frijoles de “La Costeña”, chiles enlatados “Herdez”, un mole “Doña María”, y lo infaltable… ¡Un Tequila!

Ahora, ahí va otra. Llega un amigo tuyo, obviamente extranjero, y tú quieres llevarlo a conocer lugares fantásticos. Cancún, ¿neta? ¡Acapulco! … Puerto escondido.  Y, ¿A dónde lo vas a llevar a comer? Lo más obvio, tacos o unas quesadillas (con queso). Ya le dio sed y quiere una cerveza, una Corona… mejor aún, Tequila.

¿Ves? Así de básicos, simples, repetitivos e inmediatos es como somos. Y luego ahí nos andamos quejando que México es reconocido en el mundo por “María la del Barrio”. Tanta cultura, gastronomía, historia, lugares, biodiversidad y gente increíble y tú hablando de lo bonito que la Ciudad de México: Tiene un zoológico, un castillo cerca que es museo, hay tacos en cada esquina, ¡ah sí! Hay otro museo frente al zoológico y hay que contar que Tlaloc (que ni es Tlaloc) está en la entrada, podrías subir a la Latino y caminar por Madero desde Bellas Artes hasta el Zócalo, no olvides Xochimilco.

Y no, no está mal. Mas bien, está incompleto. ¿Por qué? Pues porque no se conoce más allá de lo que ya es popular. Hay tantas y tantas cosas que se pueden hacer, y no sólo en la CD MX (¿ven lo que hablamos de inmediatez?). Cada bendito rincón de nuestro hermoso país está lleno de magia que no sólo sorprendería a tu amigo extranjero, a ti mexicano también.

Pero bueno, no pretendo ser un guía de turistas ni llenar esto de recomendaciones que ni vas a pelar. Vamos hablar de lo nuestro, de lo que sabemos hacer: de Bebidas Artesanales  Mexicanas. Digo, al final este tema es sólo un pequeño reflejo de lo que vive México en general.

 A poco no, si el extranjero te pregunta por lo que van a beber, tú respondes que Tequila. Si se corre con suerte un Mezcal, y eso porque el Mezcal es más corriente (según muchos) y no quieres quedar mal con tu amigo. Es más, saquemos al extranjero de escena, el 15 de Septiembre, el día que se celebra el Nacionalismos Mexicano. Tostadas, pozole, tinga, banderitas tricolor, música ranchera, el vestido de China Poblana, y obvio, el Tequila. Chingado Tequila.

Como dato rápido. El tequila fue de los últimos destilados de agave en aparecer. No, no se enojen conmigo, es la historia y no mis palabras. Tampoco fue el último, aún en estos tiempos siguen apareciendo. Y pa’ su conocimiento, la industria tequilera quiso desaparecer todas las demás bebidas artesanales de México (tan patriotas y considerados con la cultura mexicana) ¿No me creen? Lean sobre la NOM 199 y verán que puedo ser todo, menos mentiroso.

Bueno, prosigamos. Sí, muchos han de decir que México ya es una mezcla de muchísimas culturas, y sí, es real. Ni como negarlo. Pero oye, hay mil cosas más allá de lo que toda la vida vamos reproduciendo mecánica y sistematizadamente. Hay que salir un poco de eso y, créeme, tendremos mil cosas más que contar a los amigos de fuera. Tampoco pretendo que salgas corriendo de tu casa el próximo 15 de septiembre y compres Pulque… Bueno, sí. La mera verdad es que sí. También estaría bien chido que te hagas un mole (no carajo, no, Doña María no), uuy un cochito horneado, tamalitos de chipilín, unos sopitos, una machaca, tortillas azules o de maguey, unos chinicuiles, una paloma en chile colorado… ¡hay que conocer más!

Y, ¿qué te parece si damos un grito de ¡VIVA MÉXICO! Con otra bebida? Una raicilla de Jalisco, podría ser. Se dice que Jalisco es la cuna de la identidad Mexicana (dicho sea de paso, es más antiguo que su tequila). Un Pox o Xtabentún que nuestros antepasados Mayas le ofrendaban a sus deidades. Tal vez y un Comiteco vendría bien, destilado que se hace de aguamiel (es el puente que hace primo a los destilados y el Pulque). Ya que lo mencionamos, un Pulque, ese que namas tomaban nuestros gobernantes, los Tlatoanis y la nobleza y que hoy tanto feo le hacemos. Podríamos ser como mi General Pancho Villa y echarnos ese grito hermoso con un Sotol.

En fin, mi querido mexicano, si gustas, Mi Martina Artesanal puede irte acercando al maravilloso mundo de las bebidas artesanales que se fabrican por estos rumbos mexicanos y pronto se los vayas presentando a tus amigos de otros países. Es tiempo de reconocer lo nuestro y salir de esa rutina y malinchismo. Tienes el país más increíble del mundo, es más, que digo del mundo… ¡DEL PINCHE UNIVERSO ENTERO!

T e invito a conocerlo, juro que te vas a sorprender.

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